Nuestra historia

con barro, viña y alguna idea loca

«Cazapitas nace en 2014 después de muchas pruebas con variedades minoritarias y otras más tradicionales. Desde entonces hacemos vinos auténticos, de producción limitada, y con un punto inquieto que nunca se nos pasa del todo.»

2014: cuando decidimos que esto iba en serio.

Antes de que existiera Cazapitas como bodega, ya existía una idea: probar. Probar uvas, probar elaboraciones, probar caminos menos transitados. Durante un tiempo hicimos ensayos con variedades minoritarias y también con las más tradicionales, buscando entender qué podía dar cada una cuando la trabajas con calma y con respeto.

En 2014 dimos el paso: creamos la empresa y elaboramos nuestro primer vino comercial. No para hacer “lo de siempre”, sino para hacer vinos que nos representaran: con identidad, sin disfraz y con una historia detrás.

Pequeña producción. Mucho criterio. Y un puntito de curiosidad permanente.

¿Qué es Cazapitas hoy?

Somos una pequeña bodega gallega que elabora vinos auténticos y de producción limitada, centrada en variedades autóctonas y en métodos de elaboración que respetan lo tradicional, pero sin miedo a innovar cuando tiene sentido.

Nos importa el detalle: desde cómo cuidamos la viña hasta cómo llega el vino a la botella. Y si alguna vez nos pasamos experimentando… bueno, suele salir algo interesante. Y si no, aprendemos para la siguiente añada.

Quién está detrás

 Juan, David y Manolo, los que están cuando hay que estar

Detrás de Cazapitas hay tres personas y una forma bastante simple de trabajar: hablar mucho en la viña, decidir con calma en la bodega y no perder la curiosidad.

David
Juan
Manolo

Dos bodegas, dos zonas, dos formas de expresarnos

Una parte importante de nuestra historia es que el proyecto vive entre dos territorios. Eso marca el carácter de los vinos y también nuestra manera de trabajar.

Eido da Salgosa

Tomiño / Baixo Miño

En el Baixo Miño, en Tomiño, está una parte de nuestra historia ligada a elaboraciones más reconocibles dentro de la tradición gallega: blancos y tintos que conectan con el estilo de la zona, con frescura atlántica y respeto por lo que aquí se ha hecho siempre.

Cazapitas

Rianxo / Barbanza

En el Barbanza, en Rianxo, exploramos con especial cariño vinos que nos permiten jugar más con el enfoque: monovarietales menos habituales como raposo o ratiño, y proyectos singulares que cambian con cada añada.

Dos bodegas, dos zonas, dos formas de expresarnos

Una parte importante de nuestra historia es que el proyecto vive entre dos territorios. Eso marca el carácter de los vinos y también nuestra manera de trabajar.

Eido da Salgosa

Tomiño / Baixo Miño

En el Baixo Miño, en Tomiño, está una parte de nuestra historia ligada a elaboraciones más reconocibles dentro de la tradición gallega: blancos y tintos que conectan con el estilo de la zona, con frescura atlántica y respeto por lo que aquí se ha hecho siempre.

Cazapitas

Rianxo / Barbanza

En el Barbanza, en Rianxo, exploramos con especial cariño vinos que nos permiten jugar más con el enfoque: monovarietales menos habituales como raposo o ratiño, y proyectos singulares que cambian con cada añada.

Y esto solo es el principio

Seguiremos investigando, buscando nuevas elaboraciones y cuidando cada detalle de la viña a la botella. Porque si algo define a Cazapitas es que no nos aburrimos fácil… y el vino, cuando se hace con cariño, tampoco.

Scroll al inicio